domingo, 10 de enero de 2010

Watchmen: Los Vigilantes (EE.UU. 2009)

Escrita originalmente en abril del 2009

Finalmente pude ver la adaptación cinematográfica de una de las novelas gráficas más aclamadas de la historia, Watchmen. La razón por la que espere tanto fue, precisamente, porque quería terminar de leer la novela primero.

Watchmen, la novela gráfica, (editada en México por VID) no es otra cosa que una obra maestra. Su historia es intrincada, compleja y atrapante. Sus personajes oscuros, profundos y fascinantes. Su lectura amerita estar en una clase de narrativa en la universidad. Su arte, fiel al estilo de su época, pero revolucionario en su diseño, cinemático y poderoso. Alan Moore y Dave Gibbons crearon una obra que evaluaba el papel y la psique del héroe norteamericano en todas sus facetas, desde el justiciero encapuchado sin mayor poder que el de sus puños, hasta el superhéroe, cuyos poderes lo acercaban más a la condición de deidad que al de ser humano. Luego ubicaron la historia en un contexto actual para su tiempo: la Guerra Fría y el horror de la Destrucción Mutua Asegurada. Así a lo largo de 12 intensos y cerebrales episodios, concemos a fondo las motivaciones de sus personajes - todos ellos auténticos antihéroes - y el papel que eligen desempeñar en el Armagedón que se aproxima. A más de 20 años de su publicación, Watchmen, la novela gráfica ha superado la prueba del tiempo y su influencia más allá del medio es inegable.

Watchemen, la película, es en cambio un desastre, una pantomima, un engaño, un fraude, un bodrio, UNA MIERDA. No había salido tan indignado de una sala de cine desde Matrix Revolutions. Obra de un montón de ejecutivos ambiciosos, un director hiperinflado y un elenco en su mayoría lamentable. Ni siquiera la cacareada propuesta visual es tan buena como se promueve, ¿por qué? Porque Zack Snyder, el encargado de este vómito, se limita sólo a calcar lo que Gibbons dibujó 20 años atrás. Eso sí, prefiere estilizar secuencias de acción con música dizque ad hoc y relentizaciones de cámara, añadiendo sexo y sangre a chorros que no obedecen ningún otro fin más que satisfacer su propia vanidad. La magistral narrativa que Moore y Gibbons consiguen en el original es despedazada, triturada y vaporizada por la torpe edición. ¿Y qué decir del elenco? A excepción de Jackie Earle Haley (Rorschach) y Jeffrey Dean Morgan (The Comedian) las únicas virtudes de la cinta y al parecer también los únicos que se tomaron la molestia de leer el cómic, el resto del elenco está conformado por una bola de advenedizos sin chiste. Interpetación plana, edición pésima y dirección inépta sólo traen como consecuencia una película plana plana plana (y confusa que es lo peor), cosa que el cómic no es. Y que conste que estoy hablando de los aspectos "cinematográficos" de la película, no de la pobrísima adaptación de la historia

¿De verdad es tan mala? ¿Qué hay del datallado diseño de producción, los efectos visuales y el (supuesto) dinamismo de la acción? Sí claro todo eso está muy bonito, pero en mi humilde opinion, la novela logró eso y más sin tanto alarde y menos recursos, fundamentando todo en una deconstrucción exhaustiva de cada personaje. Quizas lo más triste es que pudo haber sido una película que invitara a más personas a leer el original, pero con sus personajes vueltos monigotes acartonados y su final transformado en una fábula moralina, Watchmen, la película es el perfecto ejemplo de como NO debe ser una adaptación. Y de películas de superhéroes ni hablemos.
Podría seguir y seguir y seguir pero mi hígado no lo soportaría. Estimado lector, si usted llegó hasta este punto y no ha visto Watchmen, le sugiero que no lo haga, no vale ni los $10 de la copia pirata. Hágase un favor y consiga un ejemplar de la novela gráfica. Le garantizo que no se arrepentirá.

Gran Torino (EE.UU. 2008)

En su reseña de Million Dollar Baby, el crítico de cine Leonardo García Tsao llamó a Clint Eastwood "el último de los clásicos". Quien esté al pendiente de su filmografía sabrá que esto es más que cierto.

Un primer vistazo a Gran Torino, la última cinta del septuagenario director, pareciera desmentir el anterior comentario, más no hay por que temer, ya que Eastwood no tiene ningún problema en convertir una convencional historia en una cinta madura, reflexiva y de considerable contenido emocional - como sólo Eastwood sabe hacerlo - y de paso jugar con los mismos esquemas que el realizador ha desarrollado durante su larga carrera filmica, logrando inusitadas situaciones cómicas.

Eastwood encarna esta vez a Walt Kowalsky, una cruza de Harry el Sucio, William Munny y Frankie Dunn. Veterano de la guerra de Corea y recientemente viudo, Kowalsky tiene dificultades para adaptarse al ritmo de los tiempos modernos. Malhablado, temperamental y abiertamente racista, lo cual, para su desgracia, no hace que la experiencia de vivir en un vecindario poblado mayoritaramiante por emigrantes asiaticos le sea muy agradable. Sin embargo, cuando por una serie de sucesos comieza a relacionarse con sus vecinos, Walt quizas logré establecer finalmente el tipo de vínculo que no tiene con su propia familia.

Gran Torino podrá no estar entre lo mejor de su filmografía, pero se queda cerca, en buena parte gracias a la enorme solvencia de un realizador que salva lo que en otras manos hubiera sido una película más. Otro crítico dijo alguna vez que Hitchcock filmaba la misma película una y otra vez y que incluso sus obras menores exhudaban un talento que muchos cineastas actuales quisieran tener. El mismo argumento aplica para el cine de Eastwood con igual facilidad. El último de los clásicos, sin duda.

Déjame entrar (Suecia, 2008)

Okei, voy a empezar con una que a mi juicio es un must see:

Catalogar esta pelicula sólo como una cinta de horror sería una equivocación. Compararla con Twilight sería un error aún mayor. De hecho, aquél bodrio hiper soso y sus creadores tienen todo que envidiarle y mucho que aprender de esta joyita.

De Suecia nos llegó desde hace un año Låt den rätte komma in (título original), dirigida con gran maestría por Tomas Alfredson y adaptada de la novela homónima de John Ajvide Lindqvist, quien aquí también funge como guionista. Realmente no he encontrado blog en internet o crítica cinematográfica que no se deshaga en alabanzas hacia esta tierna y espeluznante historia de amor y amistad. Y con justa razón.

La historia en breve es la de Oskar, un niño de apenas 12 años, frágil, solitario y víctima de sus compañeros de escuela, y la de Eli, una niña de su misma edad e igual de solitaria que recién se ha mudado al vecindario. Ambos entablan rápidamente una tierna amistad que se verá amenazada por una serie de hechos sangrientos en la localidad donde ambos viven.

Déjame entrar funciona en todos los niveles. Visualmente, la fotografía saca enormes ventajas de las locaciones (verla en otra cosa que no sea pantalla grande sería imperdonable). Narrativamente, es capaz de enternecer con una secuencia y poner los pelos de punta en la siguiente. Actoralmente, los pequeños Kare Hedebrant y Lina Leandersson, quienes dan vida a Oskar y Eli respectivamente, son el eje conductor y razón de ser de la película. Por su arrolladora fuerza emocional, por su excelente interpretación de uno de los géneros más saqueados del cine y por su inmejorable manufactura, no se me ocurre una mejor cinta que recomendar.

Lamentablemente, asi como sucedió con [REC], los derechos para un remake gringo ya fueron vendidos. Así que antes de que Hollywood les venda otro refrito, mejor consiganla rápido.

En la Ciudad de México gozó de una excelente exhibición durante 2009 por parte de la Cineteca Nacional, cuya directiva decidió reestrenarla en enero 2010, así que aprovechen la oportunidad.

sábado, 9 de enero de 2010

Sí, lo sé...

...lo último que el mundo y la internet necesitan son otro blog de cine, pero admitanlo, es de lo más divertido escribir sobre lo que te mueve y apasiona y quizas le ayude a alguien a apreciar las cosas de un modo distinto.
Estoy seguro que millones de blogeros han pensado lo mismo cuando inician su primer blog:
"Mi blog va a ser distinto a todos los demás."
Este blog será de cine, así que ya se imaginarán que tan original será.
Ni yo mismo sé en que derivará todo esto, sólo espero que si alguien lo lee y se interesa por alguna pelicula que le recomiende, ya es ganancia.